La tecnología no se instala. Se acompaña
En el camino de digitalización del sector sanitario y sociosanitario, la tecnología por sí sola no basta. Hace falta alguien capaz de traducir la complejidad del producto a la realidad diaria de quienes trabajan en un hospital, en una residencia o en un centro asistencial.
Ese es el papel de Lisa Angelica Lorenzini, punto de contacto entre la complejidad técnica del Grupo Connect y la operativa real de los clientes: directores sanitarios, responsables de centro, profesionales sociosanitarios que utilizan Equipe cada día.
Con ella, en este segundo episodio de Connect Voices – The People Behind Equipe, exploramos cómo se construye la confianza, cómo se acompaña a una organización hacia la adopción digital, y qué papel puede tener realmente la inteligencia artificial en el trabajo de cuidado.
De enfermera a puente entre el cuidado y la tecnología
Formada como enfermera, Lisa aporta a su trabajo diario en Connect una competencia poco habitual en el mundo del software: la capacidad de reconocer de verdad el mundo de quien va a usar la plataforma.
«Sigo reconociendo el mundo sanitario y sociosanitario, sobre todo el lenguaje, la terminología, los ritmos y las decisiones que deben tomar los profesionales.»
Este conocimiento directo le permite interpretar mejor las peticiones, entender las verdaderas prioridades y proponer soluciones que facilitan la práctica diaria, en lugar de añadir más complejidad.
La escucha como método de trabajo
Quienes trabajan en el sector sanitario y sociosanitario suelen estar bajo presión, con enormes responsabilidades y poco tiempo. Para Lisa, el punto de partida es siempre el mismo: escuchar.
«Intento entender el contexto en el que trabaja la persona que tengo delante, cuáles son los problemas a los que se enfrenta, cuáles son las necesidades reales.»
Este enfoque le permite identificar la prioridad real, que no siempre coincide con la prioridad técnica, y proponer soluciones pensadas para reducir la carga de trabajo, no para añadir otra más.
Construir confianza desde el primer contacto
Cuando un nuevo cliente contacta con Connect, a menudo lo hace en un momento delicado: un sistema que no funciona, un proyecto bloqueado, una transición complicada.
Lisa construye confianza a partir de la escucha activa, utilizando un lenguaje accesible incluso cuando la situación es técnica, y haciendo que la persona se sienta comprendida.
«Intento transmitir que la solicitud ha sido tomada en cuenta. A veces pongo ejemplos de casos similares ya resueltos, para decir: no están solos, somos capaces de afrontar el problema.»
Demos que hablan el lenguaje del cuidado
También en las demostraciones, donde el contacto es más frío, Lisa evita el listado de funcionalidades técnicas. Prepara la presentación a partir del contexto específico del cliente, construyendo casos de uso concretos y utilizando la terminología que la otra parte reconoce en su práctica diaria.
El objetivo es que la persona pueda después explicar internamente, con sus propias palabras, dónde y cómo el software se convierte en una oportunidad real, y no en un conjunto más de funcionalidades técnicas.
Incluso ante preguntas difíciles o resistencias, su enfoque se mantiene: escuchar, no dar nada por sentado, y entender que detrás de una objeción puede esconderse un problema distinto, a menudo emocional, como el miedo al cambio. De ahí nacen soluciones construidas junto al cliente, adaptadas gracias a la flexibilidad de la plataforma Equipe.
Acompañar la transformación, paso a paso
En el sector sanitario y sociosanitario, a menudo caracterizado por recursos limitados, equipos heterogéneos y una cultura digital todavía en construcción, el acompañamiento lo es todo.
Para Lisa, esto significa estar presente en cada fase del proyecto: análisis inicial, escucha de las necesidades, definición de objetivos compartidos, formación y soporte constante incluso después de la adopción.
«La instalación del software no es un clic. Hace falta un proceso gradual, formación, soporte constante, también y sobre todo acompañamiento después.»
La documentación como herramienta de confianza, no como obstáculo
También la documentación y el cumplimiento normativo, a menudo percibidos como cargas burocráticas, se convierten en el relato de Lisa en una verdadera herramienta operativa: manuales de uso, notas de versión pensadas para el usuario final, contenidos construidos también a partir de las incidencias de los clientes.
«Es el centro del conocimiento, tanto para nosotros como para quien utiliza el software.»
Una documentación completa, exhaustiva y actualizada se convierte también en una forma de protección, útil para las certificaciones que garantizan la calidad del producto.
Inteligencia artificial: un apoyo, no una sustitución
Sobre la inteligencia artificial, cada vez más presente en los centros sanitarios y sociosanitarios, Lisa tiene una postura clara: la IA debe presentarse como un valor añadido, no como una amenaza.
«No debe sustituir la competencia del profesional, ni la relación con la persona usuaria del servicio.»
Su papel es liberar tiempo de las tareas repetitivas y burocráticas, para devolverlo a la calidad de los cuidados y al pensamiento crítico, que sigue siendo siempre humano.
«Al otro lado tenemos una máquina. El cerebro que piensa debe seguir siendo el del profesional.»
Dos historias que marcan la diferencia
Entre los momentos más significativos de su experiencia, Lisa recuerda dos historias que ilustran bien lo que significa un acompañamiento real.
La primera es sobre una profesional que, al principio, literalmente huía cuando la veía llegar con la tablet, temiendo una carga de trabajo adicional. Con paciencia, gradualidad y escucha, esa misma persona llegó a utilizar el software con seguridad, terminando su turno sin perder tiempo en trámites.
La segunda cuenta la historia de un enfermero muy nervioso durante una emergencia, convencido de que el sistema no le seguía el ritmo. Gracias a la colaboración y a sus sugerencias, se descubrió un problema sencillo, que se resolvió y se optimizó, co-creando la solución junto con el profesional.
«Son pequeños momentos que después marcan la diferencia en la práctica diaria.»
Por qué merece la pena, cada día
Ante la pregunta de qué la hace levantarse cada mañana con este objetivo, Lisa no tiene dudas: contribuir a la innovación sanitaria significa ser motor de evolución en un sector donde a menudo prevalece el
«siempre se ha hecho así.»
Dar a los profesionales herramientas más avanzadas significa mejorar la calidad de la asistencia, hacer los cuidados más eficientes y sostenibles, desde la telemedicina hasta la robótica en quirófano.
«Intento mantener una mirada positiva hacia el futuro de la sanidad digital.»
La historia de Lisa Angelica Lorenzini muestra cómo, detrás de cada funcionalidad de la plataforma Equipe, hay un trabajo diario de escucha, paciencia y cercanía humana: la verdadera diferencia entre un software instalado y una herramienta realmente adoptada.
